viernes, 16 de noviembre de 2012

Me quedo con su risa

Este poema solía gustarme más... cuando sus palabras expresaban también mi angustia.

No tiene título, así que me animo a ponerle uno... 
Creo recordar, fue hace tantos años ya, que al mostrarme sus letras me pidió titularlas. Tarde llego a cumplir su encomienda, pero creo que le habría gustado: "Abisal" , porque sé que fue escrito desde las profundidades oscuras del alma, donde nadie debería permanecer más que un instante. 
Tristeza me trae recordarlo permaneciendo en ese dolor...
"ninguna enfermedad es peor,  
 para  un hombre sensible, 
 no estar alegre de su yo".

 Mi viejo, mi papá, que me enseñó a amarme aún con todo lo que él no se amó.
 Yo sí supe estar alegre de su yo, de sus ojos claros, de sus manos fuertes, de su risa buena que me llenaba el alma.
 Más alegría quisiera haberle podido brindar a mi gigante triste de sonrisa noble. 
 Ojalá también me hubiera dejado  un poema de sus ratos de felicidad. Gracias a los dones de la creación puedo recordarlos... jugando conmigo y mis hermanos, armando barriletes extraordinarios, contandome un cuento, saliendo a caminar por el barro conmigo, un día de lluvia, a mirar a los gansos nadar en las cunetas de nuestro barrio. Y más , y más... 
  En fin, sepan comprender mi emoción, ahora sí, les comparto sus letras y una parte de su mundo, la más triste, pero hubo otras... QUE SE SEPA!


Abisal

Soy como esos muertos
que no yacen en una tumba fría,
soy de aquellos que tienen el alma muerta,
y sobreviven todavía.
 
Vacío cual un abismo
que el viento sin cesar socava,
noche a noche sufro mi pena,
que se acrecienta y no acaba.
 
Mar bravío que no calma,
sueños mios que naufragan,
torrente que me embriaga
de nostalgia y soledad.
 
Me alegro de ser mortal
pues el sufrimiento termina,
tal vez cruzar el humbral
me de paz definitiva.
 
Solo el alma conoce
lo que yace cerca del corazón
ella sabe de mis afectos,
ninguna enfermedad es peor,
para un hombre sensible,
no estar alegre de su yo.
 
Como el rayo que hiere la tierra
mi destino oculto me lacera
y al buscar la luz que me guía
pregunto: por qué se me condena
a caminar en las sombras,
bajo un sol de medio día?
                   
                     Juan Silvani

1 comentario:

  1. Ohh que tristeza más bella! Y que hermoso haber tenido un padre que remonte barriletes contigo y te acompañe a recorrer la lluvia!
    Toda una estirpe de poetas, tu padre y vos!

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